La cefalea es cualquier dolor que se produzca en el cráneo y puede ir desde un malestar agudo a un dolor leve. De forma común se conoce como dolor de cabeza. Se presenta de distintas maneras, según su potencia y síntomas. Las formas más frecuentes corresponden a la migraña y a la cefalea tensional.
Las personas padecen cefaleas en algún momento de sus vidas, sin distingo de edad, raza o género. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que casi la mitad de los adultos en el mundo experimentan cefaleas en cualquier momento.
¿Qué ocasiona las cefaleas?
Las causas más frecuentes de cefaleas son:
- Edad: la migraña es menos frecuente durante la infancia y se da por igual en niños y niñas. A partir de la adolescencia es más frecuente en mujeres.
- Estrés, depresión y ansiedad.
- Traumatismo craneal.
- Sostener la cabeza o el cuello en una posición anormal.
- Herencia: un gran número de personas que padece migraña tiene familiares que también la padecen.
- Consumo de ciertos alimentos: chocolate, cacao, vainilla, cítricos, frutos secos y quesos fermentados.
- Abstinencia de cafeína.
- Ingesta de bebidas alcohólicas.
- Cambios hormonales: la migraña se agrava en las mujeres durante la ovulación y la menstruación, así como con la toma de anticonceptivos orales. Suele mejorar durante la gestación.
- Cambios climáticos.
- Falta o exceso de sueño.
- Consumo excesivo de fármacos.
- Padecer sinusitis o inflamación de los senos paranasales.
- Tener resfriado, gripe o fiebre.
- Padecer arteritis temporal, un trastorno que provoca la inflamación de las arterias que irrigan parte de la zona de la cabeza, sien y cuello.
Síntomas y signos de esta patología
- Un episodio de cefalea normalmente no sobrepasa las 24 horas.
- La frecuencia de esos episodios es variable y oscila entre uno y cinco al mes.
- La intensidad del dolor de cabeza suele ser moderada a severa, pudiendo incluso obligar al paciente a suspender sus actividades cotidianas.
Más allá de estos síntomas, la cefalea puede presentar signos como:
- Lagrimeo.
- Párpados caídos.
- Mareos o vértigo.
- Náuseas y vómitos.
- Espasmos faciales.
- Enrojecimiento ocular.
- Diferencia en la dilatación de las pupilas o anisocoria.
¿En qué zonas se aloja el dolor?
La cefalea puede localizarse en cualquier parte de la cabeza, en ambos lados, en una única zona o bien afectar a toda la cabeza de forma general. Además; existen algunas zonas sensibles al dolor que incluyen:
- Vasos sanguíneos.
- Músculos.
- Nervios en la cabeza y el cuello.
Clasificación y tipos
La Sociedad Internacional de Cefaleas clasifica las cefaleas en dos grupos:
- Cefaleas primarias: cuando el dolor de cabeza no se debe a otra enfermedad. De forma general son causadas por la hiperactividad o por problemas en la cabeza.
- Cefaleas secundarias: cuando los síntomas del dolor de cabeza se atribuyen a otra causa; por ejemplo: sangrado en el cerebro o deshidratación.
Existen diferentes tipos de cefaleas:
- Cefalea tensional. Son las más frecuentes. Inician muy suave y se van intensificando de forma gradual.
- Migrañas. Pueden originar un dolor latente y palpitante, generalmente en una zona de la cabeza.
- Cefaleas por efecto rebote. Tienen su origen en una excesiva medicación para tratar el malestar que producen los dolores de cabeza.
- Cefaleas en racimos. Generalmente duran entre 15 minutos y 3 horas, aparecen de forma repentina, entre 1 y 8 veces al día, durante semanas o meses.
- Cefaleas en trueno. Son repentinas y graves. Alcanzan la máxima intensidad en menos de un minuto y pueden extenderse hasta por 5 minutos.
Tratamiento para las cefaleas
El tratamiento osteopático para las cefaleas inicia con la valoración de las estructuras que presentan alteraciones, para encontrar la causa del dolor.
Las técnicas manuales a utilizar varían en función del paciente: antecedentes, factores de riesgo, otros; y se basan en la búsqueda del equilibrio muscular, usando ejercicios suaves para activar los músculos, así como mejorar la situación del cuello y la cabeza.
El tratamiento se centra en la zona afectada, aliviando la presión sobre los vasos sanguíneos, en el caso de migrañas; o vértebras y músculos en el caso de cefaleas tensionales.
La osteopatía no solo busca eliminar el dolor de cabeza, también trabaja en la prevención, mediante recomendaciones posturales y ejercicios de relajación.
Si quieres convertirte en un profesional especializado en Osteopatía, solicita información sin ningún compromiso sobre nuestro Master en Osteopatía. ¡La formación, tu mejor inversión!