La estenosis del canal raquídeo, también conocida como estenosis raquídea o estenosis vertebral, es el estrechamiento de los espacios dentro de la columna vertebral por donde pasan la médula espinal y las raíces nerviosas.
Dolor, molestia, hormigueo, debilidad o dificultad para caminar son los síntomas más comunes de la estenosis del canal raquídeo.
¿Qué es la estenosis del canal raquídeo?
Como mencionamos anteriormente, es un estrechamiento del espacio raquídeo presionando la médula espinal o los nervios raquídeos. Abarca desde la zona occipito – cervical hasta la zona lumbo – sacra. Dependiendo de la zona que afecte se denomina estenosis de canal lumbar (en la espalda baja) o estenosis de canal cervical (cuello).
Puede existir una estenosis raquídea sin dolor debido a que la molestia se genera sólo si está comprimida alguna estructura nerviosa.
¿Quién suele padecerlo?
La estenosis del canal raquídeo suele presentarse en personas mayores de 50 años en adelante, en especial si tienen alguna enfermedad o afección en la columna y/o huesos. Sin embargo, la estenosis raquídea también puede ocurrir en personas jóvenes en estos casos las causas suelen ser luego de un trauma o por nacer con un canal vertebral estrecho.
Causas de la estenosis de canal raquídeo
Las causas se clasifican en tres grupos:
- Degenerativo: ocurre por procesos degenerativos que ocurren naturalmente al envejecer.
- Congénita: son producto de alteraciones en la columna presentes desde el nacimiento y que se incrementan durante el desarrollo.
- Traumática: distintas lesiones pueden ocasionar alteraciones en la columna y por ende una estenosis raquídea.
Algunas causas específicas son:
- Artritis de la columna vertebral.
- Artrosis, enfermedad de Paget o afecciones óseas.
- Hernia discal.
- Lesiones o fracturas.
- Tumores en la columna.
- Ligamentos engrosados.
- Afecciones en la columna vertebral congénitas, como la escoliosis.
La estenosis del canal raquídeo se diagnostica con una evaluación física completa, incluye el examen de la función nerviosa y neurológica. Además, es común que se indiquen al paciente exámenes de diagnóstico por imagen como radiografías, resonancias magnéticas o electromiografía.
Existen factores de riesgos que incrementan la posibilidad de que ocurra la afección como lo son: la obesidad, malas posturas, impactos o lesiones repetidos. En especial en pacientes mayores y/o con alguna enfermedad que pueda ocasionar la estenosis del canal raquídeo se recomienda hacer ejercicio (puede ser fisioterapia o rehabilitación) regularmente, mantener una correcta higiene postura, así como un peso saludable.
Tratamiento para la estenosis del canal raquídeo
La causa de la estenosis de canal raquídeo, la gravedad de los síntomas y dependiendo del paciente influyen en determinar el mejor tratamiento para tratar la afección. Los síntomas principales de la estenosis raquídea son:
- Dolor: en estenosis cervical es más común en brazos/manos o piernas y en la estenosis lumbar en piernas o espalda baja.
- Dificultad para caminar (la pesadez puede aparecer al tiempo de estar en movimiento y no de forma inmediata), inestabilidad, espasticidad etc.
- Debilidad y hormigueo en extremidades.
- Calambres.
- En casos avanzados pueden presentarse problemas con el control de esfínteres.
El objetivo principal del tratamiento es disminuir el dolor y garantizar la funcionalidad, de forma básica e inicial se combinan: fármacos -como los antinflamatorios- y la rehabilitación.
La cirugía es una opción para casos en donde el tratamiento farmacológico y la rehabilitación no son suficientes.
La estenosis del canal raquídeo empeora con el tiempo si no se controla, es por esto que es importante acudir a un médico ante alguna molestia y seguir sus indicaciones.
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