Los asanas y pranayama permiten obtener libertad a los órganos respiratorios; suavizan y tranquilizan los nervios, el cerebro y hacen que la persona esté en una actitud de alerta para convertirla en pasiva. A través de esta técnica se deja el pasado atrás y no se mueve hacia el futuro. Lo ideal es permanecer en el presente. En este sentido, el cuerpo y la mente se refrescan y el alcance de la respiración aumenta. Lo mejor es profundizar en este y en otros temas relacionados al yoga a través de esta investigación.
Profundizando en el yoga
Profundizar es aprender a distinguir otros aspectos de las posturas en el yoga. Notar los cambios de la respiración o las sensaciones en la piel, aprender los nombres de las posturas y sentir sus beneficios así como mantener la observación, la calma y la introspección son fundamentales durante la práctica de yoga.
Profundizar, también es saber qué es lo que se necesita para lograr un equilibrio en todos los sistemas del cuerpo humano y obtener la anhelada unión de cuerpo y mente. Profundizar y progresar, incluso en el sentido más occidental, pasa primero por observar. Observar con calma, con amabilidad y sin juzgar todos los detalles, para poder adaptar la postura a cada momento. Es por eso que cada movimiento tiene su significado y sentido importante para unificar el cuerpo y la mente.
El sentido de asana como tercer paso del yoga
El tercer paso del yoga es conocido con el nombre sánscrito de asana. Esta palabra es usada a menudo como sinónimo de ejercicio o postura en la práctica física o Hatha Yoga. Este uso no es incorrecto, pero cuando se habla de asana dentro del sistema global del yoga, el sentido de la palabra es más amplio.
El sentido de asana como tercer paso del yoga, es una actitud y posición estable a nivel físico, mental y emocional. Se habla de una estabilidad física en el ejercicio del Hatha Yoga y en la práctica de la meditación, pero sobre todo de un equilibrio emocional respecto a las relaciones sociales, personales y un equilibrio mental relacionados a las ideas y pensamientos.
Para mantener la estabilidad es necesario una continuidad de esfuerzo a lo largo de la vida, que abrirá el camino para acceder a los siguientes pasos del yoga como la interiorización o la meditación.
El sentido de pranayama como cuarto paso del yoga
La mayoría de las personas han escuchado hablar del pranayama en las clases de Hatha Yoga para hacer referencia a los ejercicios específicos de respiración, que se combinan con los ejercicios físicos o asanas.
En realidad, pranayama es una composición de dos palabras sánscritas: Prana quiere decir “energía vital” y Yama significa “regulación”. Por lo tanto, una primera definición más precisa que la anterior del cuarto paso del yoga o pranayama sería “la regulación de la energía vital”.
Prana igualmente se entiende como “la pulsación” que existe en el espacio, en el cuerpo, en todos los órganos. Desde este punto de vista, también se podría describir acertadamente pranayama como “el arte de regular las pulsaciones de nuestro cuerpo”.
Beneficios derivados de asana y pranayama
Entre los beneficios más importantes que los estudios han atribuido a la consecución de asana y pranayama se pueden destacar los siguientes:
- Mejora la captación de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono.
- Equilibra el flujo de energía física y mental.
- Incrementa el nivel de energía.
- Mejora la circulación sanguínea.
- Mejora la circulación de los fluidos hacia los tejidos corporales.
- Estimula el proceso digestivo.
- Purifica la sangre.
- Ayuda a eliminar bloqueos.
- Proporciona claridad mental y mejora la memoria.
- Aporta calma y tranquilidad.
De manera que asana y pranayama son complementarios y vienen a decir que con una mente estable y confortable, se puede sentir como la respiración conduce a la observación de la pulsación, un fenómeno que no se hace intencionadamente sino que ocurre de forma espontánea a través de la práctica constante.
Si quieres ser especialista en Osteopatía y ampliar tus conocimientos, solicita información sin compromiso sobre nuestro Máster en Osteopatía. ¿A qué estás esperando?