La ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, depresión, agresividad o algún tipo de emociones o comportamientos negativos pueden estar presentes en cualquier momento de la vida e influir negativamente en la salud física, emocional y mental de las personas. Además, la infancia es una etapa esencial en el desarrollo, debido a que en ella se instauran las bases de la personalidad e inicia el crecimiento intelectual, emocional y físico.
Atender temprano cualquier problema en el infante ayuda a solucionarlo de manera oportuna y asertiva. La terapia de flores de Bach es una alternativa terapéutica para tratar aquellas emociones y energías que pueden afectar o desequilibrar a los niños y adolescentes.
¿Qué es la terapia con flores de Bach para niños?
La terapia con flores de Bach es una terapia complementaria o alternativa natural, que se centra en las emociones de la persona para ayudarle a transformar aquellas negativas en positivas. De esta forma activa procesos de autocuración del organismo. En niños y adolescentes sus usos incluyen tratar miedos, falta de interés o de atención, hipersensibilidad, problemas de interacción, entre otros.
Esta terapia floral está compuesta por 38 flores o esencias básicas, divididas en 7 grupos, que se pueden combinar de distintas formas basándose en los objetivos que se planten. Cada una de las flores de Bach tiene propiedades diferentes.
Beneficios y elección de las flores de Bach
- Es segura usarla en niños: esta terapia no tiene efectos secundarios y por eso se usa incluso en conjunto a fármacos convencionales.
- Ayudan a gestionar el estrés y la ansiedad en niños. También son efectivas para tranquilizar.
- Equilibran las emociones.
- Es un producto natural sin químicos.
- Es fácil de usar y no tienen un sabor u olor fuerte al estar diluido.
Elección de las flores de Bach para niños, según su uso
- Aspen: niños con temor a la oscuridad.
- Beech: se utiliza en niños que pelean de forma frecuente.
- Cherry plum: para evitar que mojen la cama.
- Chesnut Bad: para problemas de concentración y/o de aprendizaje.
- Chicory: si el niño es posesivo, en especial con su madre, esta flor es la recomendada.
- Clematis: para niños muy despistados “que sueñan despiertos”.
- Gentian: para ayudar a la recuperación después de una afección.
- Holly: sirve en casos de enfados, rabietas y celos.
- Impatiens: ayuda a calmar a niños con exceso de excitabilidad o inquietud. Por ejemplo, cuando lloran frecuentemente si por un momento no los pueden atender o prestar atención.
- Larch: sirve para aumentar la autoconfianza.
- Mimulus: alivia los dolores estomacales producto de la ansiedad ante un cambio o algo nuevo. Además, sirve para calmar la mente y los pensamientos negativos que alteran el descanso.
- Rock Rose: Se usa para aliviar una ansiedad fuerte y para controlar los miedos por pesadillas.
- Vervain: calma la hiperactividad y ayuda a que el niño sea moderado y aprenda a gestionar sus reacciones.
- Vine: ayuda a controlar las rabietas, hay muchos celos, egocentrismo y actitud autoritaria. Se recomienda cuando los niños no hacen caso o si hay celos entre hermanos.
- Walnut: facilita los cambios, es decir ayuda al niño a adaptarse ante una nueva situación como puede ser mudarse.
- White chestnut: es efectiva para tratar el insomnio o los trastornos del sueño.
- Willow: en niños muy susceptibles, que se ofenden con facilidad e igual para aquellos con una actitud pasiva-agresiva o que se guardan sus emociones negativas como la rabia.
Recomendaciones para usar correctamente la terapia de flores de Bach en niños
- Usarlo de preferencia en ayunas, antes de comer y antes de dormir.
- Su administración suele ser en gotas disueltas en agua.
- La dosis en adultos suele ser de 4 gotas, durante 4 veces al día, pero en niños pequeños se aconseja la mitad.
¿Qué niños se pueden beneficiar de las flores de Bach?
- Aquellos con problemas para expresar sus sentimientos o para decir que no.
- Ante un temor excesivo a los cambios.
- Cuando no muestran voluntad o interés por las actividades.
- Muestran actitudes obsesivas.
- Si tienen depresión, ansiedad o ataques de pánico.
- Hay cambios de humor frecuentes.
- Mienten en exceso o son muy negativos.
- Se orinan en la cama.
- Insisten mucho en una idea o son muy exigentes.
Las flores de Bach pueden ser la respuesta para quienes buscan una alternativa terapéutica natural y segura en niños. Anímate a seguir investigando y buscando opciones que puedan ayudarte.
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