El lavado nasal o irrigación nasal es un método de higiene personal en el que se lava la cavidad nasal, para eliminar la suciedad y el exceso de mucosidad.
El lavado de las fosas nasales es una tradición milenaria india. Se realizaba con una especie de ampolla, denominada: jala neti y el agua caliente que contenía se introducía por la nariz, ayudados por una cánula o una boquilla.
¿Qué conlleva el lavado nasal?
La técnica del lavado nasal consiste en hacer pasar agua salada, a través de las fosas nasales, con el objeto de retirar secreciones, suciedad y alérgenos de la nariz y senos paranasales, aprovechando la capacidad de arrastre del líquido y el contacto del agua salada con la mucosa.
La medicina actual reconoce la eficacia de esta práctica de irrigación y ha desarrollado técnicas de lavado nasal que no solo son esenciales para la higiene personal sino también, como es más usual, coadyuvantes en el tratamiento contra las enfermedades respiratorias.
Importancia del lavado nasal
El aire que se inhala pasa por los conductos nasales o espacios abiertos detrás de la nariz, antes de entrar a los pulmones, por lo que el lavado nasal ayuda a mantener libres de polen, polvo y otros residuos los conductos nasales, evitando así, desde estornudos y abundancia de mucosidad, hasta la obstrucción bronco respiratoria o asma.
Los lavados nasales pueden ayudar a aliviar los síntomas de la alergia nasal y a prevenir las infecciones de los senos paranasales (sinusitis) que pueden empeorar el asma, sobre todo en las noches. Además, añaden humectación a la zona.
La importancia del lavado nasal se resume en tres aspectos fundamentales:
- Limpia la mucosidad de la nariz de forma que los medicamentos pueden ser más efectivos.
- Depura la nariz de alérgenos e irritantes.
- Reduce la hinchazón en la nariz.
Tipos de lavado nasal y ¿cómo realizarlos?
La técnica del lavado nasal puede realizarse con dos tipos de soluciones salinas:
- Soluciones isotónicas: son soluciones salinas con una concentración de sales similar a la de los fluidos corporales, como por ejemplo el suero fisiológico que tiene una concentración de sal del 0,9%. Los lavados nasales con esta solución trabajan simplemente movilizando el moco, de forma que no se acumule y se regenere.
- Soluciones hipertónicas: son aquellas con una concentración de sal más alta, de un 2-3% que es más parecida al agua de mar, o incluso mayor, cercano al 6-7%. Este tipo de soluciones son capaces de hidratar mejor el moco, de manera que se desplazará con mayor facilidad.
Existen diversas técnicas de lavado nasal, adaptables tanto a niños como a adultos. Se necesita: solución salina (agua de mar, suero o agua con sal) y un utensilio que permita introducir el agua en la nariz (jeringa, sprays, peras de goma, recipiente diseñado especialmente para lavar la nariz, otros), sin descartar opciones como el nebulizador.
Para efectuar el aseo nasal, basta con proceder de la siguiente forma:
- Llenar con solución salina el dispositivo para el lavado nasal.
- Colocar la cabeza sobre el lavabo o en la regadera, en caso de ser un niño, elegir un área cómoda e inclinar la cabeza hacia el lado izquierdo y respirar por la boca.
- Vaciar la solución de forma suave, para hacerla llegar a la fosa nasal derecha. El agua debe salir por el conducto nasal izquierdo.
- De ser necesario, se recomienda ajustar la inclinación de la cabeza para evitar que la solución se vaya a la garganta u oídos.
- Repetir el procedimiento del otro lado.
- Sonar la nariz de forma suave, para retirar el agua y la mucosidad restante.
Beneficios de despejar las vías respiratorias
- Ayuda a mantener la humedad de las mucosas nasales, facilitando su respuesta defensiva ante la entrada de alérgenos y agentes infecciosos, previniendo además las infecciones de las vías respiratorias.
- Aminora los síntomas de las alergias respiratorias, mejorando de forma significativa la calidad de vida.
- Disminuye los síntomas del asma.
- Ayuda a prevenir el síndrome de la apnea del sueño, reduciendo el número de obstrucciones y el tiempo en el que la persona desciende su nivel de oxígeno por debajo del 90%.
- Minimiza los efectos de la sinusitis.
- Ayuda a mitigar la rinitis crónica.
- Mejora la respiración nasal.
- Previene resfriados.
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