El hígado es el segundo órgano más grande del cuerpo y uno de los encargados de mayor variedad de funciones. Las tres más importantes son: purificar la sangre, eliminando toxinas y células que ya no son necesarias, contribuir a sintetizar los glúcidos y lípidos, permitiendo además evitar hemorragias y ayudar a almacenar vitamina A, D, K y E, necesarias para obtener energía.
Es capaz de limpiarse a sí mismo, enviando sustancias tóxicas al intestino para ser excretadas, no obstante, es susceptible a los malos hábitos de vida y la ingesta constante de sustancias dañinas que lo obligan a trabajar en exceso, provocando daños graves y a veces irreversibles.
La mala alimentación, el sedentarismo, el sobrepeso, la ingesta excesiva de grasas, una hidratación deficiente, hábitos de vida poco saludables, como el abuso del alcohol, tabaco y otras drogas, el consumo excesivo de ciertos medicamentos e incluso, emociones como la ira, la frustración o la irritabilidad pueden saturar el hígado, disminuyendo su capacidad funcional y afectando la salud en general.
¿Qué alimentos debemos consumir?
La nutrición es importante a la hora de cuidar el hígado y entre los alimentos que ayudan a depurarlo están:
- Alcachofas. Contribuyen a la limpieza y depuración del hígado. Son ricas en silimarina, un antioxidante aliado en el cuidado de este órgano. Lo ideal es ingerirlas 2 o 3 veces por semana, crudas o al vapor.
- Brócoli. Muy recomendado para la salud hepática, por contener azufre, imprescindible para desintoxicar. Consumir 3 o 4 veces por semana, salteados o al vapor.
- Garbanzos. Son fuente de aminoácidos, esenciales para formar enzimas que intervienen en el metabolismo de la depuración del hígado. Ingerir 4 veces por semana.
- Manzanas. Contienen antioxidantes, necesarios en el proceso de desintoxicación y en pectina, una fibra que favorece el tránsito intestinal. Consumir una al día, cruda o en compota, preferiblemente verde.
- Ajo. Tiene propiedades anti inflamatorias que contribuyen a regular y mejorar el funcionamiento del hígado y es rico en alicina, un compuesto de azufre que ayuda a su limpieza.
- Limón. Es rico en vitamina C, flavonoides y carotenoides que combaten el estrés oxidativo y protegen el hígado.
- Aguacate. Fuente de grasas saludables que puede contribuir con la protección del hígado y limpieza de sustancias nocivas o innecesarias.
Los alimentos naturales como las frutas y verduras, ricas en fibra, los vegetales de hojas verdes: repollo, lechuga, apio, espinacas; las especias y alimentos amargos, como la cúrcuma, el boldo y la salvia y el aceite de oliva no pueden faltar en la dieta diaria para limpiar y cuidar el hígado.
¿Cuándo debemos consumir estos alimentos?
El hígado saturado muestra indicios de la necesidad de hacer cambios positivos en la alimentación y corregir hábitos de vida:
- Disminución de la concentración.
- Estreñimiento.
- Sensación de pesadez y mala digestión.
- Piel seca.
- Constante irritabilidad.
- Pereza o dificultad para tomar decisiones.
Nutrirse e hidratarse de forma correcta es el paso más importante para cuidar el hígado y gozar de buena salud, por lo que no es necesario esperar que envíe señales de alerta para tomar la decisión de llevar una dieta sana y balanceada, centrada en las frutas y verduras e incorporando alimentos que ayudan a depurar el sistema hepático. Este debe ser un hábito diario.
Recomendaciones para mantener una buena alimentación
- Incluir en la dieta diaria alimentos de todos los grupos.
- Realizar por lo menos 30 minutos de actividad física al día.
- Reducir la ingesta de café y bebidas alcohólicas.
- Beber mucha agua, por lo menos 8 vasos diarios.
- Evitar los alimentos artificiales que contienen sustancias difíciles de eliminar: grasas, bebidas azucaradas, dulces, mariscos, bebidas alcohólicas y alimentos procesados.
- Consumir preferiblemente carnes blancas: pollo y pescado.
- Utilizar hierbas al cocinar, para resaltar los sabores y ayudar a la digestión. Sazone con ajo, cebolla, pimienta, jengibre, cilantro, perejil.
- Tomar té verde, es un antioxidante natural que estimula las funciones hepáticas.
- Consumir batidos de frutas naturales: fresas, moras, arándanos y frambuesas ayuda a prevenir algunas patologías del hígado, ya que los ácidos que contienen reducen los niveles de azúcar en sangre.
Una alimentación sana y balanceada y hábitos de vida saludable no solo contribuyen a cuidar el hígado, sino que brindan bienestar y previenen muchas enfermedades.
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