El Mercurius Solubilis o Mercurio Soluble es un medicamento homeopático usado para tratar enfermedades inflamatorias, en especial aquella como la rinitis, sinusitis, amigdalitis o cualquiera afección en las glándulas y mucosas. Además, cuenta con propiedades calmantes, cicatrizantes, germicidas y antibacterianos.
En este artículo te contamos lo básico que debes saber sobre el Mercurius Solubilis:
¿Qué es y que cura el Mercurius solubilis?
El Mercurius Solubilis es una mezcla de mercurio con otros ácidos como el amoniaco y nitrato, por lo que tiene un fuerte y desagradable olor, fue desarrollado por el doctor Samuel Hahneman, el creador de la homeopatía.
Como todos los medicamentos homeopáticos el Mercurius solubilis tiene distintos usos, por lo que viene en varias presentaciones y su posología cambia. Dependiendo de las características del paciente, los síntomas, la sensibilidad, la enfermedad, etc.
El Mercurius solubilis principalmente se usa para tratar:
- Enfermedades inflamatorias: otorrinolaringologas, amigdalitis, rinitis, sinusitis, paperas y otitis; oculares, conjuntivitis, blefaritis y úlceras de las córneas; pulmonares, bronquitis, bronquiolitis y traqueobronquitis; digestivas, aftas, estomatitis, diarreas, gingivitis, ulcerosas; genitourinarias, entre otras.
- Infecciones de oído o en los ojos, aftas bucales, úlceras en la lengua, etc.
- Enfermedades reumáticas.
- Pesadez estomacal, dolor abdominal, colopatías, flatulencia, úlceras, reflujo.
- Afecciones en la piel: úlceras, abscesos, eczemas infectados, picor, etc.
- Resfriados, tos crónica, asma y salivación excesiva.
- Problemas neuronales: cefaleas o temblor en extremidades.
- Problemas de comportamiento o intelectuales: falta de concentración, inestabilidad y ataques de cólera.
Sensaciones, signos característicos y comportamentales de Mercurius solubilis
Sensaciones y signos característicos, para poder recetar un medicamento homeopático es indispensable analizar al paciente que acude a consulta como un todo. Los rasgos físicos, emocionales y mentales son muy importantes al igual que los detalles de la enfermedad y de los síntomas. Entonces, algunas características del Mercurius solubilis son:
- Salivación con mal olor y abundante.
- Gusto metálico en la boca.
- Dolor en los dientes.
- Hormigueo en los labios.
- Los síntomas se intensifican en la noche y con climas húmedos, fríos o de lluvia.
- Fiebre y escalofríos.
- Debilidad.
- Dolores osteomusculares.
- Sudor.
- Secreciones abundantes e irritantes.
- Tos seca diurna.
- Tos productiva nocturna.
Signos comportamentales, respecto a la personalidad y los rasgos de carácter en las personas susceptibles al Mercurius solubilis destacan que suelen ser:
- Agitadas e inquietas.
- De rasgos andróginos.
- Tienen mal humor.
- Dictatoriales y dominantes.
- Egocéntricos y egoístas.
- Hostiles y mentirosos.
- Dispersos con facilidad y tienen problemas de concentración o para enfocarse.
- Impulsivos y violentos.
- Impacientes.
- Audaces y líderes por naturaleza.
- En ocasiones tímidos e inseguros.
- Pragmáticos y comunicativos.
La naturaleza del Mercurio
El mercurio es un metal que pese a ser tóxico antiguamente se utilizaba en medicina, específicamente en el tratamiento de la sífilis, de algunos trastornos mentales y en enfermedades de la piel como la sarna y la lepra. En la actualidad la medicina convencional no utiliza mercurio.
La presentación del Mercurius solubilis es en polvo grisáceo a negro y la absorción es sublingual, debido a que en homeopatía este se encuentra diluido no presenta los riesgos para la salud que en otras formas.
Recuerda siempre la importancia de que el tratamiento homeopático sea personalizado. Si tienes cualquier pregunta sobre la posología o indicaciones no dudes en consultar con tu homeópata experto y calificado.
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