La auriculoterapia es una práctica ancestral derivada de la acupuntura y consiste en la estimulación del pabellón externo de la oreja, por medio de las agujas chinas, masajes, bolitas o estímulo eléctrico; para diagnosticar y tratar diferentes patologías, localizadas en otras zonas del cuerpo.
La auriculoterapia se basa en la idea de que el pabellón auricular es una representación completa del resto del cuerpo, apoyada en el hecho de que en la oreja se refleja una imagen parecida a la de un feto en el útero, orientado cabeza abajo, a nivel de su lóbulo. Esta forma funciona en la teoría de la medicina tradicional china como el espejo de todo el cuerpo.
La auriculoterapia considera que la estimulación de terminaciones nerviosas específicas que se encuentran en el oído, tienen un efecto en una zona del cuerpo, relacionada morfológicamente con dicha parte.
Origen de la auriculoterapia
La auriculoterapia tiene su origen en la medicina china, con más de 2 mil años de antigüedad. Sus representantes descubrieron que, a través de la estimulación de algunos puntos de la oreja, se podían tratar diferentes problemas de salud, física y mental.
Más adelante, en la Grecia clásica, Hipócrates comenzó a analizar la relación entre las perforaciones de la oreja y los problemas sexuales y de la menstruación.
En Occidente, durante los siglos XVI y XVII se utilizó la auriculoterapia para tratar problemas de ciática y dolores dentales, pero fue el médico francés Paul Nogier, entre 1954 y 1956, el primero en crear una cartografía detallada del pabellón auricular basada en su teoría de que toda la anatomía del cuerpo está reflejada en el pabellón auricular, en forma de un feto invertido.
Desde ese momento, Nogier se dedicó al estudio de la auriculoterapia, actualizando y divulgando este método entre muchos otros profesionales de la salud.
¿Para qué sirve?
La auriculoterapia puede ayudar a resolver una gran variedad de patologías. Sus usos más comunes son para aligerar el dolor crónico, eliminar toxinas en tratamientos de abstinencia, mejorar el malestar producido por las náuseas y el control de la presión arterial alta.
Igualmente, tiene un pronto efecto en los siguientes casos:
- Aliviar dolores producidos por artritis, artrosis, fracturas.
- Eliminar inflamación causada por enfermedades como bronquitis o amigdalitis.
- Eliminar la picazón producida por la dermatitis.
Patologías que se pueden tratar
- Problemas ginecológicos como la dismenorrea (dolor intenso pélvico y abdominal que aparece en la mujer antes o durante la menstruación) o irregularidades en el ciclo menstrual.
- Sobrepeso y obesidad. La auriculoterapia evita la retención de líquidos, elimina toxinas, combate la ansiedad y disminuye el apetito; no obstante, esta terapia no funciona por sí misma como método para adelgazar, debe combinarse con una alimentación balanceada y actividad física.
- Dolor de enfermedades crónicas como la ciática, cefalea o neuralgia.
- Estreñimiento.
- Asma.
- Insomnio.
- Vértigo.
La auriculoterapia también se ha empleado para enfrentar trastornos psicológicos y emocionales como el estrés, la ansiedad o la depresión.
Tratamiento
El tratamiento consiste en asociar de 3 a 5 puntos, de los siguientes grupos o categorías, dependiendo de la sintomatología del paciente:
- Los puntos orgánicos serían los órganos: corazón, hígado, riñones.
- Los puntos funcionales son aquellos con función sensitiva: hambre, sed, relajación, entre otros.
- Los puntos regionales son puntos que abarcan una zona amplia del cuerpo (tórax, abdomen, boca, pierna).
- Los puntos de refuerzo son seis puntos en la parte exterior lateral de la oreja que por cercanía refuerzan los otros puntos tratados.
La duración aproximada del tratamiento es de 20 minutos y su frecuencia varía en función del malestar del paciente. En patología aguda: de 2 a 3 veces por semana y en casos de patología crónica: 1 vez por semana (entre 8 y 10 sesiones en total).
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